12.9.22 Mattá
Convoquen un llamado con estas palabras:
Una por las jefas de las tribus.
Una por las dueñas de propiedades.
Una por una estarán mis 12 alumnas presentes, dando sus consentimientos respondiendo a mi llamado, y así sanar sus vidas y las de sus tribus.
Pues a eso llegaron y para eso vinieron aquí, a dar sus consentimientos.
Frente a los habitantes poderosos de las provincias,
Frente a los líderes que deciden,
Frente a los encargados del orden en la tierra que no conocen su sutileza y su misión.
Y con esto vinieron a presentar Su Faz y mostrar Sus Ojos.
Las que ven compasión, piedad y pureza, perdón , sinceridad y Expiación.
No en Su Vista se ven todos ellos, sino en Su Paz.
Es que no las necesitaban, ya que ninguna de estas virtudes faltaban en Su Totalidad.
Y ahora la Filiación necesita el perdón, no por ser Su Regalo, sino por ser Su Respuesta amorosa a tanta distorsión mental.
Y así como se hizo, así se dió la corrección en la eternidad. Y la curación, que está en manos de las mujeres de la paz, las misioneras de piedad, las que conocen sus labores.
Y a vosotras os llamo a uniros y entender vuestra misión en la tierra,
Porque vuestras vidas no son vuestras para ser pequeñas.
No hay tiempo para el olvido.
Y en vosotras el recuerdo de Su Amor, cual debe entregarse ya que sus hijas saben lo que deben hacer
Para la curación de todas las tribus.
Vengan mensajeras, únanse para mí en vuestra misión,
Porque os guiaré en camino de paz y salvar la Filiación completa, libres de sueños de terror y dolor.
Vuestra función estará en un despertar unido,
Porque traer Su Paz se hará a través de vosotras, que conocen El Cielo Para Él.
No se levantará un salvadora que cesó de caminar.
Y así hijas mías, despertad a vuestra misión porque llegó la hora.