Viaje de Curación

Aquí mis pies caminaron en las cuevas del pasado.
Los pies del poeta que caminaba gentilmente.
Interminablemente yo fui y declamé poesía, diciendo palabras de paz y bendiciones procedentes de Su Nombre y ningún otro.
Y yo, tan pequeño, deambulé, un hijo de Sus Hijos, con los pies descalzos entre Sus pies descalzos, y sin arte, con Su Himno brotando de mi boca.
Yo descendí a cantar Sus Dichos
y salmodiar Su Amor,
porque, ¿Quién Más conocería las cosas ocultas del corazón de Su Hijo?
Y yo glorifiqué Su Nombre para que Sus Hijos, mis hermanos, puedan conocer este himno.
Esplendor, magnificencia y gloria al Reino de Su Nombre.
El esplendor de Su Santidad, impregnado en todos.
El esplendor de Su Gloria brillando en todas las cosas.
Y yo conocí mi camino, porque no solo declamaba poesía, sino que curé con mi amor.
Un trono preparé para los que caminan en el polvo,
para aquellos que se tropiezan con brotes e insectos.
Para los olvidadizos, los ciegos, los gimientes, los que gritan su sufrimiento.
Y supe el camino.
Porque vine para sanar a todos estos.
Para restaurar su fuerza y sus almas,
para reconciliar sus mentes,
para curar sus cuerpos y dolor,
y su creencia en lo perecedero.
Una vez más supe que la Verdad de Dios está en mis palabras y en mis pensamientos,
y que no podía enseñarles hasta que se dignasen cambiar permanentemente su mentalidad.
Pues en esto puse mi confianza, conociendo a mi Padre,
y no podía ser de otra manera.
Y ahora, seguid vuestro camino por segunda vez,
para conocer el poder de la curación,
para conocer la paz que está en todo,
Su Poder que mantiene todas las cosas.
Id por segunda vez y tomad con vosotros solo provisiones ligeras para el cuerpo,
que necesita muy poco para su existencia cuando está inspirado.
Dejad vuestras mentes en mis manos, porque la curación debe ocurrir más allá del mundo.
Vuestros corazones se aligerarán y alegrarán tan solo en esto.
Yo transmitiré mi enseñanza para traer paz y curación al mundo.
El cuerpo ya no sentirá su carga,
más bien se sentirá liberado de los dictados y pequeñas locuras del mundo.
Por sí mismo se alzará para llevar consigo al Espíritu que Reina en las Autoridades del Cielo, anhelando solo realizar el servicio que le es propio al Hijo del Cielo que camina sobre la tierra.
Id adelante en vuestro viaje,
la curación se conseguirá de inmediato.

Yo estoy aquí para enseñaros el poder de la curación.
Llevad una bendición de mi parte y paz de los Templos del Cielo.
La curación es muy necesaria en la tierra,
y el pensamiento tiene el poder de curar.
Vuestro conocimiento es necesario.
Yo invocaré el Nombre de Dios para que os acompañe en el camino,
pues las bendiciones vienen de Él.
Y yo, Su Mensajero, haré tal como Él me ha instruido
para traer paz y bendición y curación a la tierra.
18 de mayo de 2021.